En México, el mole es una experiencia sensorial que combina más de 30 ingredientes en una danza perfecta de sabores. Su origen se debate entre Puebla y Oaxaca, pero lo cierto es que hoy se disfruta en todo el país, con variantes que enamoran paladares y cuentan historias.

Aquí te presentamos algunos destinos imperdibles para saborear mole:
1. Puebla, Puebla
Cuna del legendario mole poblano, preparado con chocolate, chiles secos y especias que envuelven el paladar.
📍 Recomendación: Restaurante El Mural de los Poblanos. Un espacio donde la tradición se sirve en cada plato.
2. Oaxaca, Oaxaca
La tierra de los “Siete Moles”: negro, rojo, coloradito, verde, amarillo, chichilo y manchamanteles.
📍 Recomendación: Mercado 20 de Noviembre. Un festín de aromas y sabores auténticos.
3. San Pedro Atocpan, CDMX
Este barrio originario de Milpa Alta es famoso por su Feria Nacional del Mole, celebrada cada octubre.
📍 Recomendación: Mole Doña Vale, con recetas heredadas por generaciones.
4. Tlaxcala, Tlaxcala
Aquí, el mole prieto es el protagonista, elaborado con chiles secos, maíz y especias que le dan un sabor profundo.
📍 Recomendación: Restaurante La Casona de Tlaxcala.
5. San Luis Potosí
En la región huasteca, el mole se fusiona con ingredientes como el plátano macho, creando una versión dulce y perfumada.
📍 Recomendación: Restaurante La Gran Vía en Ciudad Valles.
Tip viajero: Acompaña tu mole con un buen mezcal o pulque, dependiendo de la región, para una experiencia 100% mexicana.
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